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El método

Cómo se construye este dato, y quién lo pagó

Un conteo que no dice cómo se hizo es una estimación con apariencia de censo. Acá está el procedimiento completo, incluida la proporción que no se pudo verificar.

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Cómo se construye este dato

El catastro no sale de una encuesta ni de un registro de inscripción voluntaria. Se construye combinando solicitudes por Ley de Transparencia a instituciones públicas y municipios con levantamiento directo en terreno, y eso explica por qué alcanza a iniciativas que ningún registro formal recoge.

Cómo se homologa, se clasifica y qué proporción está verificada

Sobre esa materia prima corre un proceso de inteligencia artificial que homologa y limpia cada registro: región, comuna, pueblo, género, formalización y rubro. Sin esa capa, la misma comuna aparece escrita de cinco formas distintas y el conteo se vuelve inútil.

El rubro se clasifica dos veces a propósito: con la CIIU, que es la clasificación oficial del Servicio de Impuestos Internos, y con las veinte categorías propias de la Fundación, que son legibles y culturalmente pertinentes. La primera permite cruzar con datos del Estado; la segunda permite que una artesana reconozca su oficio en la lista.

El 22,5% del rubro está contrastado contra el RUT en el Servicio de Impuestos Internos, y el 3,4% de las iniciativas tiene iniciación de actividades. Las dos cifras son bajas y decirlas es parte del método: un catastro que no declara qué proporción pudo verificar no es un catastro, es una estimación con apariencia de censo.

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Quién financió cada catastro

El primer catastro, el de 2022, se realizó en el marco del proyecto «U.S. Models Promote Indigenous-Owned Business Development», con apoyo de la Embajada de Estados Unidos en Chile. El segundo, el de 2025, lo financió la Fundación Empresas Indígenas con fondos propios.

Por qué la distinción no es un tecnicismo

La distinción no es un tecnicismo administrativo. El primer conteo de la economía indígena de Chile lo pagó una embajada extranjera; el segundo lo pagó la propia institución indígena, y multiplicó por más de seis lo contado. Es la misma autonomía económica que este ecosistema promueve, aplicada a quien lo administra.

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