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La medida del universo

Cuántos son, dónde están y a qué se dedican

Durante décadas, miles de negocios indígenas movieron el país sin figurar en ninguna cifra oficial. El Catastro Indígena los pone en el mapa: iniciativas económicas levantadas de fuentes públicas e institucionales, contadas por región, por pueblo y por rubro. Es lo que permite decir que esta economía existe con una cifra detrás, y no con una impresión. Contarla es el primer paso para que crezca: una economía que nadie mide es una economía a la que nadie le destina presupuesto.

17.221iniciativas económicas indígenas identificadas en ChileEs un piso, no un total: se levanta con solicitudes por Ley de Transparencia, y no todas las instituciones responden ni con el mismo detalle.

Levantamientos
2022 · 2025
Próximo
octubre de 2026
Licencia
CC BY 4.0
Fuente
catastroindigena.com
01

Lo que hay contado

Iniciativas catastradas
16.922
Con actividad formalizada
579 · 3%
Lideradas por mujeres
14.274 · 86%
Regiones con registro
16
Pueblos representados
9

Calculado sobre las iniciativas que declaran el dato en la fuente, no sobre el total.

La unidad que se cuenta es la iniciativa, y no la empresa: puede ser un emprendimiento sin constituir, una empresa formal, una comunidad que produce o un proyecto financiado. Contar las cuatro bajo la palabra «empresa» es lo que produce cifras que después no se pueden defender.

Las cifras se recalculan cada vez que entra un levantamiento nuevo. El Catastro es una tarea permanente, no una carga única.

Y hay un límite que conviene decir con la cifra y no en una nota al pie: este número es lo identificado, no el total de la economía indígena. Se levantó con 389 solicitudes por Ley de Transparencia a gobiernos regionales, ministerios y municipios, y ni todas responden, ni todas registran lo mismo, ni todas registran con el mismo detalle. Contra una estimación conservadora del universo (construida sobre las MiPymes del SII, los emprendedores de DIPRES y el 12,8% de población que se declara indígena en el Censo 2017) el Catastro ve entre el 45% y el 56% de lo que existe. Esa estimación es referencial y no censal, y su supuesto es optimista, porque da por hecho que la proporción de empresas indígenas iguala a la de población indígena.

Esta cifra es la de la Memoria Anual 2025, firmada el 25 de mayo de 2026, y es la que la Fundación usa en todo documento externo. Las tablas de abajo cuentan 16.922, y la diferencia no es un error: la Memoria publica los registros tal como llegaron y la base cuenta iniciativas únicas, después de fusionar 338 que llegaron dos veces por dos instituciones distintas y apartar 23 que no pasaron validación. El archivo que se puede descargar suma 17.268, que es el corte anterior a la homologación final. Son tres momentos del mismo conteo y la cadena completa está publicada junto al dataset.

El levantamiento de octubre de 2026 corrige lo que este deja abierto: suma organismos de fomento productivo a las fuentes, que hoy son mayoritariamente de fomento social, y pide cinco campos que este catastro no tuvo. Que el número siguiente sea más alto no significará que la economía creció: significará que se preguntó mejor.

02

Por qué la formalización es el primer tramo

El retrato que deja el catastro desarma varios supuestos a la vez: quién emprende, cuán formal es ese emprendimiento y cuánto tiempo había permanecido invisible.

De cada cien iniciativas catastradas, 3,4 están constituidas como empresauna celda es una iniciativa de cada cien
De cada cien que no vienen de programas de fomento social, 10,9una celda es una iniciativa de cada cien

La mayor parte de lo catastrado es actividad económica real que no está constituida como empresa. Eso no es un defecto del catastro: es el dato de las fuentes que lo componen, que son principalmente programas de fomento social. Una gran compañía no puede comprarle a quien no puede facturar, y por eso el primer tramo del camino que ofrece la Fundación no es la certificación, es la constitución legal.

03

Por región

  1. Arica985
  2. Tarapacá1.004
  3. Antofagasta469
  4. Atacama579
  5. Coquimbo367
  6. Valparaíso455
  7. Metropolitana2.204
  8. O'Higgins209
  9. Maule276
  10. Ñuble411
  11. Biobío1.334
  12. La Araucanía5.509
  13. Los Ríos590
  14. Los Lagos2.190
  15. Aysén391
  16. Magallanes295

Las dieciséis regiones en orden geográfico, de Arica y Parinacota a Magallanes, con el levantamiento de 2025. La intensidad del verde acompaña la cifra, no la reemplaza: cada celda lleva su número. No es un mapa a escala y es a propósito, porque en uno fiel La Araucanía se vería más chica que Magallanes y diría lo contrario del dato.

  1. La Araucanía7925.509
  2. Metropolitana2792.204
  3. Los Lagos1622.190
  4. Biobío3041.334
  5. Tarapacá1581.004
  6. Arica y Parinacota36985
  7. Los Ríos103590
  8. Atacama170579
  9. Antofagasta234469
  10. Valparaíso192455
  11. Ñuble411
  12. Aysén35391
  13. Coquimbo40367
  14. Magallanes295
  15. Maule65276
  16. O'Higgins11209
  17. Otras (bajo el umbral de 5)12

Cada categoría muestra sus dos levantamientos: 2022 en el tono claro, 2025 en el pleno. Las dos barras comparten la misma escala, así que su largo se puede comparar entre categorías y entre años. La raya significa que esa categoría no existía en ese levantamiento.

04

Por pueblo

  1. Mapuche1.82410.339
  2. Sin información4214.583
  3. Aymara671.212
  4. Diaguita38730
  5. Lickan Antai92154
  6. Colla41129
  7. Quechua86
  8. Kawésqar15
  9. Rapa Nui8911
  10. Chango9
  11. Otras (bajo el umbral de 5)21

20222025

Las filas sin este dato en la fuente quedan fuera del corte, así que la suma de esta tabla es menor que el total catastrado.

05

Por rubro

  1. Arte, artesanías, platería y cultura4324.727
  2. Comercio (menor, mayor y electrónico)2463.847
  3. Agricultura, agroalimentos, ganadería, silvicultura y pesca4272.746
  4. Sin información812.151
  5. Turismo y gastronomía3921.937
  6. Servicios técnicos y profesionales371.003
  7. Construcción e inmobiliaria36396
  8. Servicios de salud35111
Ver las 13 categorías restantes
  1. Otras actividades26998
  2. Asesorías y consultorías en gestión72
  3. Transporte54
  4. Servicios de educación1352
  5. Generación de energía35
  6. Textil, vestuario y accesorios11219
  7. Tecnología, informática y comunicaciones13
  8. Decoración, diseño y muebles747
  9. Bares, cafetería, gastronomía y restoranes369
  10. Belleza y estética30
  11. Bodegas, cervecerías y viñas24
  12. Empresa Social7
  13. Otras (bajo el umbral de 5)9

20222025

Las categorías son las veinte de la taxonomía propia de la Fundación, no las secciones de la CIIU: la «industria manufacturera» de la clasificación oficial se reparte acá entre artesanía, textil y agroalimentos, porque en el ecosistema indígena esa caja negra esconde justo lo que hay que ver. Encabezan la artesanía y el comercio. Dos categorías del levantamiento de 2022 no aparecen en el de 2025 y no es que hayan desaparecido: la taxonomía las fusionó, y el caso más visible es gastronomía, que hoy se cuenta junto con turismo.

06

No creció seis veces en tres años. Siempre estuvo ahí

Entre 2022 y 2025 el conteo pasó de 2.593 a 17.221 iniciativas, y la lectura tentadora es que la economía indígena creció casi siete veces. No fue eso. Lo que creció fue el levantamiento: más instituciones respondieron, varias mejoraron sus registros y entraron fuentes que en 2022 no se habían consultado. Las iniciativas ya estaban ahí; lo que cambió es que ahora se pueden contar.

La prueba de que se trata de registro y no de un cambio real está en de dónde salió cada dato. El levantamiento de 2025 incorporó fuentes de fomento social que por sí solas aportaron cerca de doce mil iniciativas, todas sin constituir, porque esa es la población que esos programas atienden. Eso hizo caer la formalización del 14,8% al 3,4% sin que ninguna empresa cerrara: descontando esa fuente, la proporción de 2025 queda en 10,9%, cerca de la de 2022. El liderazgo femenino subió por la misma razón, porque esos programas tienen mayoría de usuarias. Los indicadores no se movieron porque la economía cambiara, sino porque cambió a quién se le preguntó.

Decir esto importa porque la cifra grande se presta para lo contrario. Un catastro que se presenta como crecimiento se lee como una economía que despegó y ya no necesita nada. Lo que muestra es una economía que llevaba décadas operando sin que nadie la contara.

07

Por qué acá no hay nombres

Ninguna de las personas de este catastro se lo declaró a la Fundación. El dato lo puso quien levantó cada fuente, y eso lo convierte en identidad atribuida por un tercero, no en identidad declarada. La pertenencia a un pueblo originario es dato sensible bajo la Ley 21.719, y tratarlo exige consentimiento previo, libre, informado y específico. Publicar estas fichas sería usar el dato de miles de personas para un fin que ninguna autorizó.

Por la misma razón, ninguna cifra de estas tablas corresponde a menos de cinco personas. Las categorías más chicas se suman en un grupo, porque en un territorio pequeño «tres iniciativas de tal pueblo en tal rubro» es un nombre y un apellido para quien conoce el lugar.

Hay una brecha más que conviene declarar: un 26,5% de las iniciativas está sin pueblo identificado. No es que no lo tengan, es que la fuente de la que se levantaron no lo consignaba. Las próximas versiones del catastro buscan cerrar esa brecha, y hasta entonces cualquier corte por pueblo se lee sobre el 73,5% restante.

De cada cien, 73,5 tienen el pueblo identificado en la fuenteuna celda es una iniciativa de cada cien
08

De dónde salen estos datos

De levantamientos institucionales del ecosistema de emprendimiento indígena, cargados por un proceso que registra el archivo de origen, su huella y la fecha de cada carga. Cada fila conserva su fuente y su referencia: el Catastro se sostiene en poder decir de dónde salió cada dato.

Y hay un límite de esa procedencia que conviene declarar, porque cambia cómo se lee la cifra de informalidad. Las fuentes no aportan iniciativas de todo tipo: cada una aporta las que su programa atiende. Los programas de fomento social, que son la mayor parte de lo levantado, registran iniciativas sin constituir, porque esa es la población que atienden; en cambio los registros de origen comercial y los padrones de compradores traen empresas ya formalizadas. Por eso el 97% describe a las iniciativas que estos programas identifican, y no a la economía indígena en su conjunto. El levantamiento de 2026 suma organismos de fomento productivo para cerrar ese hueco.

Qué aporta cada fuente
  • Programa de fomento social11.8640%
  • Municipios3.921menos de 5
  • CONADI8950%
  • Directorio comercial304100%
  • Padrón de un comprador138100%
  • Catastro propio, 2022104100%
  • ProChile, fomento productivo42100%

formalizadassin formalizar

Cada barra es la composición de esa fuente, no su tamaño: el número de iniciativas va junto al nombre y la barra siempre ocupa el ancho completo. Son 7 fuentes y 17.283 registros, y ninguna de las 7 aporta los dos tipos.

Las tres primeras son programas que atienden a quien todavía no se constituye, y son el 96% de lo levantado. Las cuatro últimas son registros que por definición solo contienen empresas ya formalizadas. El 97% de informalidad no describe la economía indígena: es el promedio ponderado de a qué organismos se preguntó.

Este es el único corte de la página que cruza dos dimensiones. Se justifica porque la primera no describe a las personas catastradas sino al organismo que las registró, y la menor de las siete tiene 42 registros.

Levantamientos cargados: 2025

09

Cómo se construye este dato

El catastro no sale de una encuesta ni de un registro de inscripción voluntaria. Se construye combinando solicitudes por Ley de Transparencia a instituciones públicas y municipios con levantamiento directo en terreno, y eso explica por qué alcanza a iniciativas que ningún registro formal recoge.

Cómo se homologa, se clasifica y qué proporción está verificada

Sobre esa materia prima corre un proceso de inteligencia artificial que homologa y limpia cada registro: región, comuna, pueblo, género, formalización y rubro. Sin esa capa, la misma comuna aparece escrita de cinco formas distintas y el conteo se vuelve inútil.

El rubro se clasifica dos veces a propósito: con la CIIU, que es la clasificación oficial del Servicio de Impuestos Internos, y con las veinte categorías propias de la Fundación, que son legibles y culturalmente pertinentes. La primera permite cruzar con datos del Estado; la segunda permite que una artesana reconozca su oficio en la lista.

El 22,5% del rubro está contrastado contra el RUT en el Servicio de Impuestos Internos, y el 3,4% de las iniciativas tiene iniciación de actividades. Las dos cifras son bajas y decirlas es parte del método: un catastro que no declara qué proporción pudo verificar no es un catastro, es una estimación con apariencia de censo.

10

Quién financió cada catastro

El primer catastro, el de 2022, se realizó en el marco del proyecto «U.S. Models Promote Indigenous-Owned Business Development», con apoyo de la Embajada de Estados Unidos en Chile. El segundo, el de 2025, lo financió la Fundación Empresas Indígenas con fondos propios.

Por qué la distinción no es un tecnicismo

La distinción no es un tecnicismo administrativo. El primer conteo de la economía indígena de Chile lo pagó una embajada extranjera; el segundo lo pagó la propia institución indígena, y multiplicó por más de seis lo contado. Es la misma autonomía económica que este ecosistema promueve, aplicada a quien lo administra.

11

Del dato a la autonomía

Contar no es el fin. El catastro es el primer paso de una ruta que la Fundación aplica con cada iniciativa, y cada tramo termina en algo que la titular puede usar.

Conocer
Catastrar, registrar y caracterizar cada iniciativa económica indígena del territorio.
Evaluar
Identificar brechas y oportunidades de mejora en gestión, formalización y acceso a mercados.
Desarrollar
Co-diseñar planes de acción, formación y financiamiento con pertinencia cultural.
Impactar
Certificar, vincular con compradores y comunicar el impacto generado.
12

Qué hacer con esta evidencia

El catastro sirve para decidir, y cada actor tiene una decisión distinta a la mano.

Estado
Diseñar un programa de compras públicas indígenas y una ruta simplificada de formalización con enfoque territorial. El 97% de informalidad que registran los programas de fomento social no es falta de actividad económica: es una brecha de acceso.
Sector privado
Incorporar proveedores indígenas en las cadenas de valor mediante programas de desarrollo de proveedores y ferias in-house.
Ecosistema de fomento
Crear un fondo mixto público, privado e indígena que financie la escala de las empresas indígenas en cada etapa.
13

Descargar los datos

El conteo está disponible como archivo abierto, agregado por región, pueblo, rubro, género y formalización, con los dos levantamientos. Se publica para que cualquiera pueda trabajar con la cifra sin tener que pedirla.

Lo que se descarga son conteos, nunca filas individuales, y ninguna celda con menos de cinco iniciativas: el archivo pasa por la misma regla de k-anonimato que esta página. El dato de origen no tiene nombres y aun así no es publicable, porque cruzar comuna, pueblo, género y rubro deja mil seiscientas setenta y cuatro celdas de una sola iniciativa, y en una comuna pequeña eso equivale a un nombre.

Descargar el CSVLeer la nota metodológica

Los datos se publican bajo licencia CC BY 4.0. Y el código que los produce está versionado y publicado: la cifra no hay que creerla, se puede reproducir.

14

Si quiere aparecer con nombre, ese es el Directorio

El Catastro cuenta; el Directorio identifica. La diferencia entre los dos es el consentimiento: una iniciativa aparece en el Directorio porque su titular decidió aparecer, eligió qué se publica de ella y puede retirarlo cuando quiera.